27 de enero de 2015

Una voz muy especial


Ayer lunes falleció Demis Roussos; el cantante griego había nacido en Alejandría y falleció en Atenas a los 68 años. Aunque la primera vez que escuché a este hombre de aspecto curioso y voz tan especial fue cuando allá en 1971 alcanzó la cima de los hit-parade españoles con una canción que me encantaba, "We shall dance", la historia musical de Roussos se remonta a unos años antes, cuando en su país formó parte del grupo "Aphrodite’s Child" junto a otro tres músicos y donde cantaba y tocaba el bajo; entre los componentes del cuarteto estaba nada menos que vangelos Papathanassiou, conocido posteriormente como Vangelis. De hecho, muchos años después de que el grupo se dividiera y el cantante fallecido iniciara su aventura en solitario la relación profesional no se terminó de romper y Demis puso voz al tema principal de "Carros de fuego" en 1981, colaborando al año siguiente en la banda sonora de "Blade runner". El teclista le acompañaría en aventuras como Reflection (1984), un recorrido por el cancionero estadounidense.

Demis Roussos se presentaba en escena luciendo un aspecto llamativo, casi feroz, con unas largas melenas y una poblada barba, exhibiendo su enorme humanidad -hay quien dice que llegó a pesar 150 kilos- con unas túnicas amplias y de notables coloridos. Como dice Diego A. Manrique en su obituario de "El País", la imagen de Demis Roussos podía encontrarse "a medio camino entre un gurú del amor y un pope renegado: hirsuto, sonriente, carnes abundantes cubiertas por un caftán." Al parecer el personaje era un auténtico bon vivant a quien gustaba comparecer por los más exquisitos restaurantes de los lugares que visitaba y viajar en un Rolls Royce.

En las décadas de los 70 y los 80 Demis Roussos fue uno de los cantantes más célebres en España y el resto de Europa, y sus baladas tan características se escuchaban por todas partes. Ya he citado mi preferencia por "We shall dance", aunque también forman parte de esas canciones a las que uno recurre para tararear cuando necesita ánimos interiores composiciones como "Un mundo de hombres niños", "Velvet morning" y "Morir al lado de mi amor". Otros éxitos fueron "My Friend the Wind", "My Reason", "When I'm a Kid", "Goodbye, My Love, Goodbye", "Some Day" y "Lovely Lady of Arcadia".

La verdad es que se me hace muy fácil imaginarme a Demis Roussos pasear entre nubes; aquí abajo su muerte me ayudará a desempolvar esas bellas melodías que tanto me gustaban en su época dorada. descanse en paz.





8 comentarios:

Brunetti dijo...

Sea por una cosa o por otra, Grecia está de moda.

Salud!

Susana Moreno dijo...

Todo un icono de nuestra juventud. Un beso.

tomae dijo...

jajaja Bruneti, me has robado el comentario !!!

"Qué Desgrecia" ...titulaba La Razón.

tomae dijo...

Perdón ... DEP Demis.

Brunetti dijo...

Qué titular más original ese de La Razón, Tomae.

Por lo demás, no creo que haya motivos para asustarse en demasía por los resultados griegos: ahora llegan los de Syriza, pero dentro de unos años desaparecerán del mapa y vendrán otros.

Y casi nunca pasa nada.

Lo único importante es que estemos aquí para verlo (y Modestino para contarlo).

Salud!

Marta Máster dijo...

Hola: acabo de descubrir tu blog y me gusta mucho la variedad de temas que tratas. Grecia ocupa las portadas de la actualidad y con la muerte de Demis ya se cierra una etapa. En este momento he creado un blog dedicado a los jóvenes y al uso que hacen de las nuevas tecnologías. Te invito a visitarlo: http://cativodixital.blogspot.com.es/ Si quieres seguimos en contacto. Yo ya me hice seguidora de tu blog.

Modestino dijo...

Bienvenida Marta. Ahora miro tu blog.

quique dijo...

Además, sus canciones tenían ese toque griego tan mediterráneo y bonito