8 de octubre de 2014

La mochila de cada cual


A punto de traspasar la barrera que te lleva a andar más cerca de los 60 que de los 50, es tiempo  propicio para la reflexión; tal vez con la experiencia de los años pasados y con la perspectiva futura de los que te quedan por vivir, cuya extensión desconoces en absoluto. Hablaba Machado de esa "segunda inocencia que da en no creer en nada" ... algo que por suerte ni me ocurre ni deseo que me llegue, aunque no se si dirá la verdad quien considere que al llegar la madurez no le acechan la tentación de la desconfianza, de tomarse a beneficio de inventario, con ciertas reservas mentales algunas afirmaciones y actitudes que antes creías a la primera y "a pies juntillas".

Vete a saber porqué en los últimos días me pasa por la cabeza la consideración de determinadas convicciones, ideas, opiniones o como las queramos llamar con las que has crecido desde pequeño y con las que llegas al medio siglo a base de dar por supuestas una serie de cosas o ideas que en su día adquiriste -o te colocaron- como indiscutibles y que viene a constituir como una mochila con la que has cargado, llegando a cuestionar la conveniencia de portar en su interior alguno de los objetos que constituyen su contenido. Me temo que cada cual, quien más quien menos, pues las trayectorias humanas son muy plurales, podemos haber llegado a una edad condicionados en algo por es mochila que nos cargaron al principio y hemos ido terminando de llenar con los años.

Sinceramente, yo ando agradecido de algunas de las convicciones y de los valores aprendidos desde pequeñito, unos en la casa familiar y otros en esa época colegial que, al menos en mi caso, recuerdo con nostalgia. Pero a la vez, no se si serán reminiscencias de una época concreta, ya muy lejana, también echo de menos cierta capacidad de autocrítica, de replantear cuestiones y de asumir opiniones que tenía por rechazables. Puede que con la llegada de las canas y los achaques a algunos nos llegue por fin la capacidad de asumir el pluralismo, incluso en cuestiones que nos parecían tabú y por esto mismo, seamos capaces de ejercitar algo tan sano y recomendable como la comprensión hacia el contrario y la valoración positiva de sus ideas.

Será cuestión de revisar la mochila y de intentar realizar con acierto la criba pertinente.

8 comentarios:

sunsi dijo...

Encomiable tarea. Más de uno anda también atareado. Un saludo, Modestino

Susana Moreno dijo...

siempre que eso no te conduzca al relativismo... Un beso.

Modestino dijo...

No, el relativismo no me parece buena solución, pero a veces hay que ponerse en pieles ajenas.

tomae dijo...

Modestino He hecho unas etapas del Camino (Ruta aragonesa) a finales de Septiembre. Uno de los consejos, que suelen dares que tu mochila no ocupe más del 10% del peso de (*)tu cuerpo. El otro lo he ido aprendiendo a medida que he ido haciendo salidas, y es el no cargar con los "por si acasos".

(*) Según el caso se pueden incluir más o menos novelas de lectura para los "tiempos muertos" ;)

Un abrazo.

Driver dijo...

Soy fatal dando consejos, así que me busqué un ardid para expresarme sin temores, uso el "tal vez".

Tal vez, llegados a un punto del camino, debamos priorizar nuestros tiempos, al disponer cada vez de menos.
Es muy posible ( otro ardid ), encontrar mas satisfacción, ternura, conocimiento, frescura y contenido, en aquellos miembros de la comunidad, que por no saber hacerlo o por no necesitarlo, nunca usan la mentira.
Niños y ancianos.
...
Hoy estuve hablando en un hospital con una niña de doce años durante una hora.
Y lo cierto es que aprendí bastante sobre una cuestión nada baladí.
La anorexia.

Anónimo dijo...

Efectivamente algunos de esta generación y determinada educación parece que podemos adolecer de eso que dices y tenemos que aprender a no temer la pluralidad y no creer que nuestras ideas son siempre las mejores. Pero también aprecio el mismo defecto en algunos que se creen o presumen de ser muy abiertos y liberales: lo son para sus ideas, no para las de los demás y so capa de soy muy libre y plural machacan al vecino, no respetan lo que piensa, aunque no lo compartan y en definitiva te juzgan como imbécil sin conocer lo que hay en el fondo de ti y por qué eres como eres. Juzgan como rigidez lo que es una manera de ser o una opción que te gusta y no molesta ni perjudica a nadie.

Bueno, me he desahogado, ya se ve que necesito esa dosis de apertura

Saludos

Consuelo

Modestino dijo...

Efectivamente, del dogmatismo de muchos que presumen de progres también habría mucho que hablar.
De esa superioridad moral que exhiben algunos sin excesivo fundamento, pero de esto ya he hablado en otras ocasiones.

Modestino dijo...

Y por cierto, encantado de juntar en un post a mis compañeros de caracoles leridanos: Sunsi, Driver y "anfitrión" Tomae.