22 de junio de 2010

La faena de "Antoñete" al toro blanco de Osborne



El día de San Isidro de 1966 tuvo lugar una de esas gestas que te recuerdan con frecuencia los taurinos, pues fue ese día cuando en la Plaza de las Ventas Antonio Chenel "Antoñete" realizó la histórica faena a "Atrevido", el toro blanco de la ganadería de Osborne. A lo largo de más de seis minutos, el torero madrileño, nacido y criado junto a la Plaza de Las Ventas, dio una auténtica lección de temple, dominio y poderío a un toro tan peculiar como uno de color blanco.

"Antoñete" ya era torero veterano, pero al tratarse del típico torero "golfo", al que el juego, la juerga y las mujeres hacían llevar una vida llena de altibajos, no se encontraba en ese momento en su mejor época, y la faena a "Atrevido" le sirvió para encauzar una carrera que durante muchos años seguiría estando llena tanto de arte como de altibajos. En aquella época eran mucho más oídos diestros como "El Viti", Antonio Ordóñez, Paco Camino, Diego Puerta o Jaime Ostos, incluso sus compañeros de cartel de aquella tarde, el zaragozano Fermín Murillo y Victoriano Valencia; pero a partir del toro blanco "Antoñete" se volvió a incorporar al Olimpo de los mejores.

Quienes saben de toros aseguran que la clave de una buena faena es el temple; Gregorio Corrochano aseguraba que "el temple pone de acuerdo al movimiento del toro que embiste y el movimiento del hombre que torea. Para torear hay que excitar –citar en su sitio- la codicia con la distancia, y acompasar el movimiento –acompañar- a la bravura y a los pies del toro, conservando las distancia para que no enganche. Ni con más rapidez ni con más lentitud: con temple. "; por esta razón, torear con temple no es torear despacio, sino a cada toro con el ritmo que le corresponde. Y "Antoñete" ese día, como bastantes otros, dio una auténtica lección magistral sobre como torear con temple.

Todo buen aficionado a los toros espera siempre presenciar uno de esos momentos especiales, ser testigo de una faena que haga historia. Por eso quienes vimos la maestría de "Antoñete" esa tarde de mayo -algunos por televisión, pues la corrida se retransmitía- podemos decir que asistimos en directo a un momento glorioso de la historia de la fiesta.




8 comentarios:

Aurora Pimentel dijo...

A mí de los toros lo que me gusta es eso que dices o dicen del temple, de la contención, del manejo también del miedo. Antoñete era un figura adorado aquí en Madrid. Los toros me dan pena y respeto, los toreros admiración.

Temple, qué palabra y concepto más importante.

Un abrazo, jurisconsulto, recuperas cosas del pasado que dicen cosas hoy.

Modestino dijo...

Creo que ya lo he dicho otras veces, para mí es una gozada ver una corrida al lado de gente que sabe: utilizan unas expresiones y hablan con una clarividencia imponentes.

Mariapi dijo...

"...a cada toro con el ritmo que le corresponde"

Como a los emvites de la vida.

Gracias, Modestino.

ana dijo...

Yo no tengo ni idea de toros, pero es cierto que cuando estás al lado de un aficionado, es un lujo escucharlo.

Y sí, perder el ritmo, el temple, la maestría es uno de los peores momentos que podemos tener. En los toros y en la vida.

Momentos que serán recuerdo, eso sí, y que siempre quisiéramos no tener que recordar... ainss... Mejor será que nos riamos de nosotros mismos, es una buena manera de desdramatizarnos un poco.

:)))))

Un abrazo.

veronicia dijo...

Entro a tu blog y leo que hablas de toros y ha salido en la tv una noticia de un torero mexicano que en mitad de la corrida sale corriendo y termina cortándose la coleta ante la plaza de toros, lo escucho y ahora culpa hasta a los toros, al principio dijo que le faltaron “huevos”… y veo tu vídeo de Antoñete.
Y entiendo, comprendo, ese baile de muerte… solo apto para valientes.

Brunetti dijo...

El tema de los toros es peligrosísimo, Modestino. Y no lo digo por el riesgo que corren los toreros, que también.

Como supongo que viste anoche, David Villa, nuevo jugador del Barça, al celebrar sus dos goles ante Honduras realizó una especie de pase torero con su mano diestra. Imagino que lo hizo sin pensarlo mucho, como un simple gesto inocuo o divertido.

Pues bien, acabo de leer en internet que en "Can Barça" no ha sentado nada bien ese gesto torero del guaje (han pensado que es demasiado 'españolista'), de manera que le han 'recomendado' que, en lo sucesivo, se abstenga de realizarlo. En fin.

veronicia dijo...

Brunetti eso lo ha dicho el Marca, no nadie del Barcelona, por cierto, viste el sopapo que le dio al defensa de Honduras que lo marcaba porque lo pisaba.... Pues Villa es mucho Villa y con tal que marque goles a los del barcelona ya les parece bién.

A esos antiespañoles antitaurinos y etc lo que les fastidia es que gane España... y a esos madrilistasantibarcelonistas que de todo crean polemíca lo que les fastidia es que el año pasado no pudieron fichar a Villa y este año lo ficha su archienemigo.

Modestino dijo...

Sinceramente, no creo que en Can Barça sean tan estúpidos ... aunque aún recuerdo que hubo quién canceló su suscripción al "Diari de Tarragona" por haber puesto en portada la victoria del Real Madrid en la Copa Intercontinental.