29 de octubre de 2014

Falleció José Mari Manzanares


En la madrugada de ayer falleció repentinamente, a la edad de 61 años y al parecer mientras dormía en su finca de Cáceres, el matador de toros retirado José María Manzanares. El torero fallecido ha sido, sin ninguna duda, una de las grandes estrellas de la fiesta durante las tres últimas décadas del siglo pasado; junto a nombres como Juan Antonio Ruiz "Espartaco", Pedro Moya "El Niño de la Capea", Paco Ojeda o César Rincón, por poner unos pocos nombres y sin pretender ser exhaustivo. Manzanares era presencia imprescindible en los carteles de las Ferias más importantes de España.

Mis primeros recuerdos de Manzanares se remontan a los inicios de los años 70, cuando junto al "Capea", el malogrado Julio Robles, José Luis Galloso, Antonio José Galán y el zaragozano Raúl Aranda dominaba el escalafón de los novilleros. Fue, posiblemente junto al salmantino Robles, el torero de más clase de esa generación y tuvo la responsabilidad de coger el testigo de auténticos ídolos de los aficionados como Antonio Ordóñez, "El Viti", Paco Camino, Diego Puerta y, por supuesto, Manuel Benítez "El Córdobés". Manzanares, a quien en el obituario de "El País" se le define muy bien -"Pero, por encima de todo, Manzanares pasará a la historia por ser un virtuoso del toreo al que siempre se le valoró más su capacidad que su empeño, su hondura que su ambición"- era uno de aquellos matadores por quienes sentían predilección los puristas. También es cierto que aún permaneciendo siempre en la cumbre del escalafón, se le acusó de tener épocas de cierta apatía y acomodamiento, e incluso tenía en alguno de esos tendidos más bien intolerantes de la madrileña plaza de "Las Ventas" más de un enemigo declarado.

También guardo del diestro alicantino un recuerdo dramático, pues me encontraba viendo la retransmisión televisiva de su actuación en la Feria de Sevilla el 1 de mayo de 1992, cuando se produjo la trágica cogida de Manolo Montoliú, banderillero de su cuadrilla y posiblemente el número uno del momento, que le produjo la muerte instantánea: nunca se me olvidará la mirada perdida del banderillero valenciano tras recibir una espeluznante cogida en el pecho.

Jose Mari Manzanares mantiene su nombre en el mundo de los toros, ya que su hijo, con el mismo apelativo taurino, es actualmente una de las grandes figuras del toreo en España ... a partir de ahora, también figurará con letras de oro en la historia del toreo, pues tras su fallecimiento nos queda el recuerdo de su arte y de su maestría.


28 de octubre de 2014

El "corazoncito" de los futbolistas


Como en tantos ámbitos de la vida, también en la celebración de los goles por los futbolistas existen las modas, las costumbres; al parecer ya no se está a la última si se besa el escudo, se acude como un poseso rumbo al banderín del corner o al público de gol de pie o se baila la samba al estilo carioca. Ahora lo que hacen los ídolos del balompié es juntar las dos manos y formar un corazón, imagino que en señal de afecto a esa afición con la que casi se les saltan las lágrimas al hablar de lo mucho que la quieren. He de admitir que me ha costado interpretar ese signo, por mucho que una vez descubierto puede parecer sencillo: reconozcamos en todo caso que parece algo más digno, presentable e higiénico que chuparse el dedo.

A lo largo de la historia más accesoria del fútbol se han visto muchos modos originales de celebrar los goles, alguno que otro bastante desagradable y obsceno por cierto, pero en general me quedo con la impresión de que abunda la superficialidad y la sublimación de lo que no es para tanto. Cuando un jugador, posiblemente por ese efecto semi-embriagador de haber conseguido un gol, dedica el signo del corazón al público, me temo que no está haciendo sino una exhibición de sentimientos supérfluos, se deja llevar por emociones momentáneas, pues no nos engañemos, en el fútbol actual abundan en demasía los mercenarios, y más de uno de esos que exterioriza su pasión por la afición del Villarreal, el Sevilla o el Celta de Vigo,  al acabar el encuentro lo primero que hace al llegar a la caseta es enviar un washapp a su representante para que le consiga un aumento de la ficha o le gestione su fichaje por un club poderoso que le pague más.

Cuanto echo de menos esas sobrias celebraciones de José Eulogio Gárate, un jugador elegante y educado que jamás se dejó llevar por frivolidades de éstas.

27 de octubre de 2014

"Caro" golden


Nunca he tenido un perro, es más, siempre he sido más bien torpe con estos animales que me parece huelen perfectamente a quien no tiene soltura con ellos. A pesar de todo, con los años ha ido aumentando mi admiración por unos seres en los que veo la lealtad, la ternura, la docilidad y el agradecimiento  que con demasiada frecuencia echo en falta a los humanos. A veces uno tiene la tentación de plantearse si las personas nos portamos demasiadas veces de modo más irracional que ellos.

En los últimos tiempos una de las razas caninas más en boga es al parecer el golden retriever, un perro de caza con aptitudes para el rastreo cuyo origen se encuentra en Escocia durante el siglo XIX. Cuentan quienes saben de esto que una de las características distintivas de los golden es su disposición amigable y su deseo de complacer. Así no me extraña que muchos anden planteándose adquirir un perro de esta raza y que quienes lo poseen lo cuiden con esmero y encuentren satisfacción en su compañía y tiempo para su atención.

Tal vez deberíamos tomar ejemplo de estos "irracionales" y andar por la vida con esa actitud amigable y con afán de complacer, porque vete a saber la razón, no puedo evitar la sensación de que nos hemos vuelto egoístas y poco sensibles a los afectos ajenos ... cuando no haces más que cruzarte por la calle a gente que necesita cariño: "do ut des".


24 de octubre de 2014

La crisis llega a las piruletas



Cierra Fiesta, la popular compañía de caramelos y piruletas

La compañía madrileña, fundada en 1965, irá a la liquidación a petición propia ante la imposibilidad de cumplir el convenio de acreedores aprobado, según ha acordado el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid con fecha 22 de septiembre y que este martes recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Ya se ve que la crisis no respeta nostalgias ni sentimientos; mis primeros años los protagonizaban los míticos "chupa-chups" y unas barras de caramelos que llamábamos "chupones", pero con el tiempo causaron furor las piruletas: ¿quién no recuerda el anuncio del payaso que decía eso de "y si tienes mil pesetas, comprate mil piruletas". Las había de todos los colores y sabores, si bien eran las de fresa las que aparecían como más representativas. Con los años se consagraron las piruletas rojas en forma de corazón y se aprovechó el éxito de la serie "Kojak", protagonizada por Telly Savalas, para dar nuevo impulso a los caramelos del "palito" que tomaba el célebre detective de la serie de los sábados por la noche.

Con las piruletas se va parte de la vida de varias generaciones, quienes evidentemente teníamos otros muchos alicientes, desde los "Juegos Reunidos Geyper" hasta el "Scalextric", pasando por los tebeos de "Moratadelo", los chicles "Bazooka", los libros ilustrados de Editorial "Bruguera" o las bolsas de sidral en las que mojábamos el regaliz. Los niños de hoy en día tienen además móviles, ordenadores personales, juguetes sofisticados y muchas otras cosas, pero echaremos de menos las piruletas, ... que entre otras cosas acreditaban lo que podían dar de sí mil pesetas.

22 de octubre de 2014

¿Quién crea opinión pública?


En la época de los avances tecnológicos, el imperio de internet, la proliferación de periódicos digitales con mayor o menor enjundia y credibilidad y la difusión instantánea de verdades, mentiras y medias verdades por medio de las redes sociales, hay ocasiones en que asusta pensar la medida en que nos podemos creer lo que nos cuentan por mucho que la información llegue ahora prácticamente a la velocidad de la luz. Algunos hemos vivido, en tiempos ya remotos, una información que era prácticamente controlada desde el poder, para evolucionar a unos medios de información que, con todas las prevenciones que se quieran, aportaban un mínimo pluralismo y hasta rigor, para pasar, casi sin anestesia, a una situación en la que las noticias vienen configuradas casi a la carta, como a la medida de lo que el informante desea transmitir o, vete a saber, lo que el informado quiere leer o escuchar.

Lo que nos queda es intentar fortalecer nuestra capacidad de crítica para distinguir el grano de la paja, para no dar crédito a cualquier cosa y defender a capa y espada a quien consideremos serio y , por encima de todo, honesto. Pero de donde me parece que nunca podrá salir una información veraz, rigurosa y, por supuesto, equilibrada es en esos programas de mañana y tarde en los que todos hablan a la vez, el presentador -o presentadora- pretende ir de entendido y se le puede ver el plumero de la provocación tendenciosa y el planteamiento sesgado, muchos de los que acuden a contarnos sus vidas y sus dramas no pueden disimular que no acuden gratis a polemizar, coincide día sí y día también algún que otro tertuliano con aires de friki y acaba teniendo la razón quien más grita o quien más demagogia hace.

Bien está la transparencia, la necesidad de luz y taquígrafos en la vida pública, el respeto al derecho a informar, pero algo le pasa a esta sociedad cuando hay gente, demasiada me temo, cuya fuente de información tiene su núcleo exclusivo en el amarillismo y la provocación permanente de lo que llaman "tele-basura"-

21 de octubre de 2014

Las garras del perfeccionismo


Muchas veces se oye decir que estamos en el país de la chapuza; me temo que algo de eso puede haber: tendemos a la improvisación, pecamos con frecuencia de un incontenible afán por terminar las cosas cuanto antes, instinto que temo se deba más al deseo de acabar el trabajo que al de cumplir plazos, en ocasiones nos domina la pereza y en otras nos conformamos por cumplir con los mínimos. También es cierto que nos equivocaremos si pensamos que en el resto del mundo atan los perros con longaniza, y no está de más que a la hora de compararnos con países con mejor fama hagamos propio eso de "ni tanto ni tan calvo".

Pero el interés por hacer las cosas bien también tiene sus peligros; en ocasiones me he tropezado con personas que a fuerza de intentar hacer las cosas cada vez mejor han terminado entrando en una especie de espiral que puede ser agobiante. Bueno es buscar la excelencia, bien está exigirse y procurar rendir conforme a los propios talentos y capacidades, pero si habitualmente llegamos a la permanente insatisfacción, si siempre encontramos el detalle que desdice, si cualquier trabajo o gestión terminamos viéndola incompleta, si afinamos tanto que cada tarea que nos toca termina siendo una agotadora procesión de minucias, es posible que de buenos y eficaces nos hayamos convertido en insoportables.

Bien está el esfuerzo por hacer bien las cosas, pero hay gente que solo de verlos me producen ganas de esconderme debajo de la cama.



20 de octubre de 2014

Nueva etapa en el tema "ëbola"


Teresa Romero, la auxiliar de clínica infectada por el ébola parece que sale adelante. A falta de últimas confirmaciones y con la prudencia que exige el haber padecido una enfermedad de semejante envergadura, es el momento de alegrarse por la noticia y de considerar que, en principio y sin adelantar euforias, parece superado el peligro en lo que se refiere al contagio habido en el Hospital Carlos III de Madrid tras la repatriación del segundo de los misioneros traídos a España. Pero no hay que olvidar que la vicepresidenta del Gobierno habló de una crisis larga, y que el virus sigue por ahí, con los peligros que conlleva la posibilidad de que personas que, conscientes o inconscientes de estar infectadas, lo puedan llevar y traer de aquí para allá. Me temo que no está dicha la última palabra.

Mi intención con este post se limita a congratularme de que se haga la luz en una familia que lo ha tenido que pasar francamente mal y, de rebote, en todos los españoles de buena voluntad que hemos andado preocupados por la salud de una compatriota. Imagino que se podrá seguir hablando mucho de los fallos de protocolo, de cómo se ha gestionado  la crisis, de las desacertadísimas palabras del Consejero, de las consecuencias sanitarias, sociales y políticas del asunto ... que cada cual piense lo que quiera. Yo, admito tener una visión más bien crítica de esa gestión, prefiero no decir nada, porque creo que no tengo toda la información y porque ya molesté en su momento a alguien a quien aprecio, y no creo que valga la pena arriesgarme a que no se me entienda bien.

Pero no puedo evitar una breve reflexión sobre algo que no me ha gustado nada, y es el hecho de que se haya creado una alarma entre los ciudadanos que pienso que no siempre ha estado fundamentada en datos ciertos y motivos suficientes. Evidentemente, parte del problema está que quien tiene las máximas responsabilidades de gobernar ha reaccionado tarde y de modo insuficiente a la hora de cumplir una de sus obligaciones, que es informar y advertir al ciudadano; pero también en algunos medios y las redes sociales me ha parecido ver noticias y rumores en los que se intuía frivolidad, poco rigor e incluso a veces mala fe. Si hay que contar las cosas con crudeza, habrá que hacerlo, si hay que poner colorado a algunos también, pero no es de recibo asustar a la gente sin más fundamento que comentarios de barra de bar o de muro de facebook. 

Y, por supuesto, ahora que amaina, al menos por el momento, la tensión, nos olvidemos que hay un lugar en el mundo donde no se esta hablando de una persona infectada y en vías de curación, sino de miles de muertos y muchas más personas con unas expectativas que ponen los pelos de punta.