31 de agosto de 2013

Comentarios indiscretos a raíz de la Supercopa



El pasado miércoles trasnoché más de lo habitual para ver el partido de vuelta de la Final de la Supercopa española que enfrentaba al F.C. Barcelona con el Atlético de Madrid. Sentía curiosidad tanto por comprobar el rendimiento del nuevo Barça del "Tata" Martino y Neymar como por ver actuar a un Atlético al que Simeone ha devuelto, en la eficacia y en la tendencia a enseñar los dientes, los valores de antaño. Como no jugaba el Real Madrid no corríamos el riesgo de que los comentaristas de turno dedicaran buena parte del tiempo a elucubrar sobre Garteh Bale, Casillas y hasta sobre la pobre Sara Carbonero, de la misma manera que el hecho de que los azulgrana jugaran en casa propia nos evitaba tener que tragarnos esa nueva equipación tan poco oportuna que tomando la parte por el todo parece pretender exclusivizar los signos de la Corona de Aragón en un simple Condado.

Del transcurrir del encuentro han hablado largo y tendido expertos e inexpertos, aunque no puedo evitar poner de manifiesto que vi a un Barça bastante menos contundente de lo habitual, a un Messi que parecía tenso, no se si por carácter, celos o aburrimiento y a un Atlético al que intuyo van a ganar muy pocos equipos. No deja de ser chocante, además, observar a Iniesta en el banquillo, contemplar que el mister blaugrana ni habla catalán ni viste de Miró y ver a David Villa portando la camiseta con la que empezó a despuntar, aunque ahora no lleve en el pecho el escudo del Sporting sino el del oso y el madroño. Por cierto, no me gustaron nada lo silbidos al asturiano, un jugador que lo ha dado todo las temporadas que ha jugado con los del Camp Nou: mira que somo en ocasiones caprichosos, ingratos y retorcidos los aficionados al fútbol.

Jugaban por vez primera juntos Leo Messi, el argentino más importante del mundo con permiso del Santo Padre, y Neymar, el fichaje más caro y llamativo que han hecho esta temporada los catalanes. Me temo que el primer experimento ha resultado más bien fallido, pues como digo más arriba no vi bien a Leo, aunque cada vez que la toca se nota que es un mago, un fenómeno, y además ponía malas caras, como si no fuera feliz hoy y ahora. Al brasileño, rápido y ágil, le vi precipitado y con algo de tendencia a hacerse un lío cuando lleva la pelota. Sin duda es un gran jugador y su "maridaje" con Messi solamente puede tener dos finales: la más probable, que ambos formen una pareja letal y demoledora capaz de batir records goleadores, y la otra, posible pero poco, que no se compenetren bien y el joven carioca termine en el banquillo y quemado, pues ya se sabe que los brasileiros son de mal conformar.

Mención aparte merecen los dos entrenadores; no entraré en consideraciones acerca del prestigio profesional y el buen currículum de Martino y Simeone, dos argentinos que en su día coincidieron en el cesped, en posiciones parecidas, cuando se vestían de corto, por mucho que Martino le lleve ocho años al "Cholo" y nunca tuvo la relevancia de éste -más de cien entorchados intermnacionales del "cholo" frente a dos del "Tata"-. Simplemente me hizo gracia el aspecto que ambos presentaban de pìe sobre la zona técnica del campo; el del Barcelona con una pinta que estamos poco acostumbrados a ver, muy lejana por ejemplo a los "glamoures" de Guardiola, más propia de un vendedor de seguros o un visitador médico: sólo le faltaba la "mariconera". Simeone, por su parte, iba de negro absoluto, y en otro ambiente podría incluso confundirse con algún importante miembro de la mafia calabresa. Quede claro que estoy de broma, y que no se enfaden cules, colchoneros, vendedores de seguros ni visitadores médicos, ... ni mafiosos italianos.

Y una última referencia a dos jugadores blanquirrojos; me gustó mucho Arda Turan, ya me constaba que el turco es un futbolista hábil, capaz de sacarse de la chistera auténticas genialidades, pero ayer este individuo, que al natural me pareció en su día "agitanado" y "culibajo", se convirtió en el alma de su equipo, en la punta de lanza del Atlético a lo largo de un encuentro en el que los de Madrid se vaciaron y se lo pusieron muy difícil al Barça; en cuanto se le terminó la gasolina a Arda Turan los barceloneses respiraron y retomaron la iniciativa. Y un aplauso para Courtois, el meta belga del equipo que preside Cerezo, un seguro en la meta colchonera, un hombre sobrio que me pareció tiene muy pocos puntos débiles. Al final la Copa se la llevó el Barça, pero las buenas perspectivas se las queda el Atlético, un equipo que puede dar mucha guerra este año.

29 de agosto de 2013

Falleció Julia Trujillo

El pasado martes, 27 de agosto, falleció en Madrid a consecuencia de un infarto cerebral la actriz Julia Trujillo; tenía 81 años y seguía en plena actividad profesional con una energía y un capacidad de trabajo llamativas. Hace muchísimos años que no sabía nada de esta actriz, quien aparecía en los repartos de los espacios televisivos de teatro con el sobrenombre de Julita Trujillo, aunque tras leer su biografía me ha quedado claro que hay que llamarla, con todos los honores y merecimientos, "Doña Julia". Mi recuerdo de esta mujer se limitaba a sus frecuentes actuaciones en las míticas "Novelas" y los espléndidos "Estudio-1" de la época, a los que cabe añadir tantas series teatrales dirigidas por grandes como Jaime de Armiñán, Fernando Fernán Gómez, etc. No solía ser actriz principal, aunque se trataba de una de esas secundarias brillantes y que desempeñaban papeles importantes y que exigían presencia firme ante las cámaras; la recuerdo como una actriz expresiva, que vocalizaba muy bien y tenía un toque de genialidad. En concreto, me acuerdo de su intervención en un capítulo de una serie que creo recordar dirigió Armiñán en la que desempeñaba el papel de esposa de Antonio Ferrandis, quien aparecía como un modesto empleado que vivía con su familia en una buhardilla que pretendían apropiarse dos poderosos vecinos que interpretaban con maestría Ismael Merlo y Luis Morris; ambos se peleaban en la casa de Ferrandis y Trujillo y la destrozaban, y me queda grabada la imagen de Julia Trujillo llegando a la casa y observando horrorizada la desoladora escena: así terminaba el capítulo.

Al leer los obituarios de El país y de ABC, he comprobado que Julia Trujillo fue mucho más que una buena secundaria de la tele, pues su trayectoria teatral fue verdaderamente notable. En concreto, se recoge el comentario que le hizo al principio de su carrera el gran Miguel Mihura: “Julia no sé lo que te deparará la vida a largo plazo, pero de lo que estoy seguro es que tu vivirás siempre de esta profesión”, sin duda al autor teatral sabía lo que decía, pues Julia ha muerto con las botas puestas tras 67 años trabajando como actriz. Sus primeros grandes trabajos los realizó en la Compañía Nacional del Teatro "María Guerrero", bajo la dirección de José Luis Alonso, con quien estrenó obras de Valle-Inclán, Pirandello, Gorky, Bertolt Brecht y Galdós, entre otros, algo que da índice de la calidad e los trabajos que realizó. En 1980 formó con su esposo Manuel Canseco, la "Compañía Española de Teatro Clásico", juntos montaron obras de Calderón, Tirso de Molina, Lope de Vega y otros autores del barroco español, además de clásicos como Eurípides y Aristófanes. Posteriormente se hizo cargo del Teatro Lara, lugar en el que protagonizó importantes textos de autores españoles y extranjeros, hasta que en 1988 pasó a formar parte de compañías de directores y productores como Gustavo Pérez Puig, Enrique Cornejo, Francisco Nieva y Justo Alonso.

Sus últimos trabajos son todo un muestrario de maravillas: "Don Juan Tenorio", con Eduardo Vasco; "Misericordia", de Galdós y "La decente", de Mihura, con Canseco; "Divinas palabras", de Valle-Inclán en el Centro Dramático Nacional, con Gerardo Vera; "Nada es lo que parece", con Juan Antonio Quintana, "El Tartufo" en el Festival de Almagro y unos inolvidables recitales de poesía llamados De Miguel a Miguel, sobre Miguel Hernández, con Manuel Gallardo. Escribió un libro de memorias titulado "La cuerda floja" (2010), donde pone de relieve su vida de entrega absoluta al teatro, aunque también trabajó mucho en cine y televisión, así como al proyecto de la Casa del Actor.

La idea de La Casa del Actor surgió en 1982, al ponerse de manifiesto la precaria situación en la que quedaban muchos profesionales al retirarse de la escena, debido especialmente al tratamiento que tenían los artistas a los efectos del Régimen Especial ante la Seguridad Social y su progresiva equiparación al Régimen General, que no se produce hasta 1999. Trujillo estuvo desde los orígenes en 1989, cuando se creó la Asociación "Casa del Actor", y en 1996 la Fundación del mismo nombre, con un patronato compuesto por ella como presidenta y los actores Beatriz Carvajal, María José Alfonso, María Kosty, Manuel Galiana e Iñaki Miramón, como patronos.

Julio Bravo en su necrológica de ABC asegura que de Julia Trujillo "llamaban la atención sus ojos acaudalados, que se adivinaban brillantes incluso cuando se le escuchaba hablar por teléfono, y esa voz pizpireta y eternamente joven", todo un piropo significativo. Trujillo añoraba el humor entrañable de autores como Mihura, Muñoz Seca o Jardiel Poncela frente al humor que impera hoy día, al que denominaba "de brocha gorda". De hecho fue una de las actrices favoritas de Mihura -"Tres sombreros de copa", "Melocotón en lmibar", "Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario", "La decente"- y Jardiel Poncela -"Una noche de primavera sin sueño", "Los habitantes de la casa deshabitada", "Cuatro corazones con freno y marcha atrás"-. Descanse en paz.





28 de agosto de 2013

La crisis Siria



La guerra en Siria comienza a ser una pesadilla eterna; la utilización de armas químicas y la matanza indiscriminada de ciudadanos inocentes ha parecido ser la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de Occidente. Llevamos unos días de debates periodísticos, rumores diversos y permanentes actuaciones de la diplomacia de los países más importantes del mundo. No se como terminará esto, ni soy capaz de hacer análisis acertados en algo que me supera y que nunca he dominado mucho, aunque la intuición me dice que seguimos dando pasos acelerados hacia situaciones dolorosas e indeseables. No hay más que darse una vuelta, virtual por supuesto, por el oriente próximo para que comiencen a ponérsele a uno los pelos de punta.

Por otra parte, no puedo evitar ejercitar la costumbre de meditar en voz alta, y poner sobre el tapete lo llamativo del papel de Barack Obama en estos temas; fundamentalmente porque desde ciertos medios se nos ha puesto al presidente USA como una especie de profeta, tanto que hasta se le concedió el Nobel de la Paz, habiendo sido presentado como un líder de la modernidad y la concordia, en intencionado contraste con un personaje al que se convirtió en una especie de demonio con traje como George Bush jr. Ahora resulta que Mr. Obama se dedica a espiar a todo bicho viviente y que Gauntánamo sigue en pie, mientras ahora se anuncian los preparativos para una intervención de los estados Unidos en Siria ... no se como trataran el tema los medios que se cebaron con Bush por el tema Iraq. Además, como resaltaba hoy la editorial de cierto medio digital, llama la atención como quienes frecuentemente ponen a los yankees la etiqueta de imperialistas, acuden desesperados para que desde USA les hagan el trabajo sucio. En fin, esperemos que las decisiones que se tomen sean las acertadas y que no se haga demasiado daño ... algo que me temo es mucho pedir.

26 de agosto de 2013

El poder y la información

Hace ya unos cuantos años escuché a alguien una cita que me hizo pensar: "en la sociedad actual, quien tiene la información, tiene el poder". La afirmación quedó anotada en mi interior, pues desde el primer momento lo que en ella se decía me pareció totalmente cierto y real; incluso recuerdo perfectamente el lugar concreto donde escuché la cita: un excelente restaurante ubicado en un precioso enclave de Cubellas, el primero de los pueblos que encuentras en la provincia de Barcelona si subes por la costa, el establecimiento se llama "La cucaña" y me gustaría saber si ahí sigue firme o se lo ha llevado por delante el temporal de la crisis.

Hace mucho tiempo que comprobamos cómo la prensa hace y deshace héroes, mártires y villanos, de qué manera están muchas veces condicionados los comportamientos de unas cuantas personas por lo que se dice en los medios, cuáles son los criterios políticamente correctos del momento o las repercusiones de palabras, actos o decisiones. Dicen que la prensa es el cuarto poder, aunque con la crisis en que metieron hace ya mucho tiempo al bueno de Montesquieu, da la impresión de que hoy por hoy poderes reales quedan algunos menos, y no es el de la prensa precisamente el que ostenta menos influencia. Si a ésto añadimos la relevancia que han adquirido las famosas redes sociales, con un Twitter y un Facebook en el que se pregonan, en ocasiones con una alegría, frivolidad y absoluta carencia de rigor sorprendentes, la vida y milagros de medio mundo, habrá que concluir que corren tiempos en los que andamos prácticamente esclavos de la información que facilitan los demás, algunos de ellos desde la comodidad, y a veces la cobardía, del anonimato. Y como aquí nadie contrasta ni matiza, no solamente cabe hablar del poder de la información, sino también del de la "desinformación".

Pero al hablar de información, no cabe tan sólo buscar la que pueda obtenerse desde los medios de comunicación y las redes sociales, pues en nuestras relaciones personales y sociales también podemos conceder el poder a muchos, de la misma manera que otros nos pueden buscar para que se lo demos. No deben de ser buenos los secretos, pero tampoco lo es el que nuestra intimidad vaya de boca en boca; por eso es tan difícil tener amigos de verdad, porque no todos saben guardar los secretos, comprender lo que les contamos, tener la prudencia de saber escuchar, de darse cuenta que a veces solamente queremos compartir dolores, problemas y errores, sin que se tengan que sentir obligados -porque no pretendemos que sea así- a solucionarnos las cosas ni organizarnos la vida. ¡Qué difícil puede ser dominar nuestra privacidad!, ¡cuánto redentor aficionado corre por calles, despachos y pasillos! ... Intuyo que la verdadera caridad no está tanto en conocer como en compartir, incluso a veces no es preciso estar al día de los secretos del amigo, basta que vea que ahí estamos ... que se trata de eso, de estar ahí, no de agobiar.

25 de agosto de 2013

Burke, a propósito de "La Paz"



"Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada."

Edmund Burke fue un escritor y político irlandés que vivió en el siglo XVII; es considerado el padre del liberalismo-conservadurismo británico, tendencia que él llamaba "old whigs". Y de este hombre es esta frase que no es, ni mucho menos, la primera vez que la oigo pero que desde luego mueve a pensar y pone en alerta la conciencia; y es una frase que no se porqué razón me ha traído a la cabeza lo que ocurrió el pasado jueves en el Hospital "La Paz" de Madrid, cuando diversas personas pertenecientes a la "marea blanca" de la Sanidad aprovecharon una de esas manifestaciones periódicas que tanto menudean en los últimos tiempos para exigir a voz en grito que la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, actualmente en estado grave en la U.C.I. de dicho centro hospitalario debido a un accidente de tráfico, fuera trasladada a un hospital privado. No pretendo entrar ni en los problemas de la sanidad pública madrileña ni en las responsabilidades políticas de la Sra. Cifuentes, que en materia de la Sanidad autonómica me parece que son más bien pocas, sino en una actitud que me ha parecido uno de los espectáculos más tristes y bochornosos que he visto últimamente, aderezados todos ellos por diversos comentarios de quienes amparados por el anonimato de Twitter han deseado todo tipo de males a la política en cuestión. Confío en que aún quede una mayoría de personas capaces de sentir solidaridad al margen de ideologías y opiniones concretas, por quien está pasando un mal trago, en que ese odio irracional y sectario que con frecuencia detecto en la red -y que en ocasiones se refleja en la calle- sea patrimonio sólo de unos pocos, aunque hagan mucho ruido y usen un spray que hace que parezcan ser bastantes más.

No ando por Twitter y Facebook te permite afortunadamente cerrar la entrada a tu muro a la agresividad y el insulto, pero buena parte de los comentarios a las noticias digitales que el personal suele hacer es todo un ejercicio de mal gusto y resentimiento, da la impresión de que la gente desahoga sus frustraciones y su rencor generalizado escribiendo con un encono y una zafiedad que producen una tristeza profunda. Y como estoy seguro de que queda mucha gente con buenos sentimientos, capaces de perdonar y comprender, de dejar puertas abiertas y ventanas aireadas, por mucho que no pierdan el sentido crítico que lógicamente hay que tener y desarrollar, pienso en el tal Burke, y me hago eco de la necesidad de contrarrestar la inquina y el odio con otro tipo de actitudes que se fundamentan en otro tipo de valores.



23 de agosto de 2013

¡Vaya nombre para un perro!


Paseaba el otro día, en plenas fiestas de San Lorenzo, por los alrededores de la Plaza de San Antonio de Huesca cuando escuché unos ladridos, el autor de los mismos era uno de esos perros pequeños y "lanudos", el cual era portado a través de una correa por su dueña, una mujer ya madura que se encontraba charlando en pleno "capazo" junto a otras personas; en cuanto aquélla percibió la impaciencia del can, se dirigió a éste y con voz enérgica y firme le gritó: "Pericles, cállate", orden que acreditó la autoridad de la señora, pues el bicho no volvió a decir ni mu ... aunque he de admitir que hubiera sido un auténtico prodigio de la naturaleza que "Pericles" hubiera dicho "mu".

Evidentemente la anécdota no tiene relevancia alguna, pero debo reconocer que me llamó poderosamente la atención que alguien haya tenido la idea de llamar Pericles a un perro. Como es sabido, Pericles fue un importante e influyente político y orador ateniense en los momentos de la edad de oro de la ciudad, un personaje de una enorme influencia en la historia de Grecia, un auténtico avanzado de la humanidad que promovió más que nadie las artes y la cultura, gestión que mueve a atribuírle buena parte del esplendor artístico y cultural de la Grecia clásica, un logro cuyos vestigios aún podemos disfrutar. Por esta razón me pareció casi una osadía atreverse a bautizar con tal nombre a un simple animalito de compañía; por supuesto que somos libres para llamar a nuestros perros como nos plazca, pero si acudimos a la historia -real o ficticia- los apelativos que contemplas parecen mucho más adecuados: Lassie, Laika, Rin tin tin, Goofy, Pluto, Milú, Snoopy, ... aunque también es cierto que existe una película protagonizada por un perro llamado Beethoven, pero parece la excepción, y es que no me hago a la idea de tener un chucho y ponerle como nombre Cisneros, Cervantes, Jovellanos u Ortega y Gasset ... Aunque ahora me acuerdo de un tipo que conocí en Tarragona que tenía un basset de esos gordos, con orejas largas y papada al que se había atrevido a ponerle el significativo nombre de Gil Robles ... "cosas veredes" ...

21 de agosto de 2013

¿Y qué fue del limón exprimido?



Durante muchos años mi experiencia con las ginebras se limitó a los anuncios de la tele y poco más, aún recuerdo el simpático "spot" de ginebra "Fockink", con unos peces que hablaban de las excelencias de tal marca en un río apropiado para la pesca, o la mítica canción de los "Hombres-G" que decía algo tan poético como eso de "Arzobispo Makarios, se terminó tu botella de Larios"; "Gordons", "MG", ... eran otras marcas que sonaban más o menos. La primera vez que "profundicé" en el tema fue con motivo de una cena a la que me invitaron unos aspirantes a policías locales tras un curso en el que les dí una asignatura poco antes de las Navidades de 1988. Tras cenar fuimos a tomar una copa a Salou -por aquellos años único lugar "ad hoc" en torno a Tarragona, y tras pedir un cubata alguien que me acompañaba me animó a que lo pidiera de "Beefeater" o "Tanqueray", nombres que me sonaban más a filósofos anglicanos que a marca de alcohol. Me vino bien, pues me facilitó que la siguiente vez ya no diera esa imagen de pardillo.

Con los años, cuando de tomar algo más fuerte de lo habitual e trataba, me pasé de la Coca-cola a la tónica y me dejé cautivas de la moda del gin.tonic, que como tal tenía un algo de justificación y su buena parte de tópicos y snobismo. Conforme nos acercábamos al nuevo siglo, los nombres que antes parecían el último grito parecía que se convertían en vulgaridades, y el personal se inclinaba por otras marcas, como la "Bombay", que tenía una botella como más de diseño y a la que posteriormente se le añadía, vistiendo de azul el envase, el calificativo de "Sapphire". Ya muy cercano el 2000 la novedad fue el limón exprimido, y ya todo individuo que pretendiera estar "a la page" tenía que pedir su gin tonic con su correspondiente limón exprimido. De tal manera, en los establecimientos más sofisticados los camareros y camareras disponían de unas jarritas de diseño -o de publicidad, que de todo había- que contenían el líquido amarillento que muchos clientes deseaban mezclar con su combinado, y el jugo cítrico iba de aquí para allá por la barra para satisfacer no se sabe si el gusto o el snobismo del ciudadano medio.

Pero ya se sabe lo que pasa con esto de las modas; quizá fue que la gente se cansó, o que esos oscuros "mandarines" que mueven en silencio los hilos de usos y costumbres cambiaron de dirección las tendencias o, como aseguran algunos, que el sabor del limón acababa desnaturalizando el de la tónica y la ginebra, ... la cuestión es que desde hace unos años del limón exprimido nunca más se supo, y así como hubo un tiempo en el que prescindir de él casi equivalía a asumir la etiqueta de ignorante y antiguo, ahora te pueden mirar como a un marciano si lo pides. Eso sí, no hemos vuelto a la sencillez de Schweppes y una marca de siempre, sino que quien anda tras la barra te puede llegar a agobiar con cartas de "gins" y de "tonics" en los que uno puede acabar loco con tanto matiz y tanta pijada, a la vez que la elaboración de la mezcla hay quien es capaz de realizarla no en un "kyrie eleison", como establecían en sus recetas las monjas para determinar la cantidad de aceite que necesita un guiso, sino en un "Credo" o hasta algún misterio del rosario.

No se yo si en el fondo cambian las modas y lo que se mantiene es la capacidad de tomar el pelo al ciudadano ... y la de éste de dejarse engañar.