29 de mayo de 2018

Toda una gran dama


Hoy me he levantado con la noticia del fallecimiento de María Dolores Pradera. La cantante madrileña contaba con 93 años, a pesar de lo cual era de esas personas que no se sabe porqué uno piensa que no van a morir nunca: ha permanecido al pie del cañón prácticamente hasta el final. Con la muerte de la Pradera me siento como si se hubiera ido alguien cercano, una mujer que, sin haberla tratado nunca personalmente, era  alguien de la familia, un ser querido y respetado.

María Dolores Pradera ha sido siempre uno de esos recursos musicales que uno tiene cuando necesita paz, reconstituir el ánimo o simplemente pasar un rato agradable. Nunca me cansaré de escuchar sus temas de siempre: "Pa todo el año", "Fina estampa", "Cuando vivas conmigo", "Amanecí en tus brazos", "La flor de la canela", "Viene clareando", ... Todas ellas son canciones eternas, cantadas por muchos ... pero nadie lo hacía como ella. Elegancia, buen gusto, arte, serenidad, estilo, ... 

Es una pena, poder escucharla alguna vez en directo ya no es una ilusión, ... es una quimera. Pero, como los grandes cantantes que la historia nos ha regalado, su voz, sus canciones, su forma de cantar, ... permanecen inmortales y seguirán siendo ese tesoro que desenvuelves en los momentos que, por una u otra razón, consideras especiales.

Dicen que fue desgraciada en amores, algo que uno intuía de las letras de sus canciones, de su modo de expresarlas, de esa serenidad qyue siempre parecía bañada de nostalgia y cierta tristeza. Descanse en paz.

1 comentario:

Pilar Lachén dijo...

DEP Ojalá que le vaya bonito