11 de enero de 2013

El chicle en nuestra vida


Un viejo chiste nos habla de que la única diferencia existente entre una vaca pastando y un yankee mascando chicle se encuentra en la mirada inteligente de la vaca; evidentemente no deja de ser una exageración, pero parece claro que es también a nuestros amigos norteamericanos a quienes debemos la generalización del uso del chicle entre los ciudadanos de estas tierras. Al menos durante mi infancia el chicle se convirtió en un elemento habitual en la intendencia diaria de los caprichos. La utilización del chicle, además, no deja de tener su filosofía y su moraleja, pues cabe comparar su uso con la fugacidad de la vida, ya que uno lo disfruta con entusiasmo cuando lo cata, pero pronto se va el saborcillo y la cosa termina convirtiéndose en un objeto insípido en la boca con vocación de ser arrojado a las tinieblas exteriores.

La idea del chicle me trae inmediatamente a la cabeza esos recipientes de cristal que se hallaban instalados al exterior de tantos establecimientos y que contenían montones de bolitas de colores rellenas de chicles. Metiendo en la correspondiente ranura una mísera peseta recogías la bolita, la cual podía ser, aleatoriamente, roja, azul, verde, ... a pesar de lo cual creo recordar que el sabor, siempre breve, del chicle no variaba. Ahora, pasado tanto tiempo y llegado ya a la edad de los escepticismos, me pregunto el tiempo que podían llevar tales bolas en el interior de cada aparato "ad hoc", pero vete a saber, teniendo en cuenta que hablo de los años 60, si a lo mejor fueron introducidas en los inicios del los planes de desarrollo, ... o cuando se p`roclamó la II República.

Rebuscando en internet he encontrado esta foto tan evocadora como reveladora de un chicle "Bazooka", la primera marca que recuerdo haber conocido; en ella se puede comprobar el típico formato rectangular de la época, ese color rojizo más bien rancio y apagado y el ridículo cromo que aparecía en el interior con las aventuras de un tal Joe Bazooka. Pero, evidentemente, hubo muchos otros, y así puedo me vienen a la cabeza los chicles "Dubble-bubble", de formato similar pero cuyo envase solía ser amarillo, los "Dunkin" o los "Cheiw", que eran más estrechos y podían ser de fresa o menta. Allá por 1970 alguna de estas marcas tuvo la feliz ocurrencia de lanzar al mercado unos chicles anaranjados bajo la denominación "Walt Disney" que llevaban incorporados cromos con los distintos personajes del gran dibujante; hicieron furor entre los niños de la época y se publicó un album en el que podías pegar a Micky Mouse, el Pato Donald, Gooffy, Pluto, Pinocho, Blancanienes, los 7 enanitos y el Tío Gilito, entre muchos otros. También me acuerdo perfectamente que en un chiringuito ubicado a la entrada del Parque Grande -entonces "Primo de Rivera"- vendían unos chicles rectangulares de color rojizo que en el dorso de la envoltura llevaban fotos de futbolistas de 1ª División con los datos correspondientes; eran de la marca "May" y duraron quinquenios.

Había todo tipo de ellos, como los "Nina", de envoltura rosa y destinados a nuestras hermanas, o unos de color negro llamados "Cosmos", de esos que suponían novedad por esa misma originalidad, o ,os chicles "Adams", de gustos a frutas, delgados y alargados, sin olvidar unos llamados "Rocket" que se caracterizaban por su forma redondeada y su tamaño más bien pequeño, o los "Fiesta" que eran de cinco sabores y se presentaban en barritas alargadas. También estaban los "Douglas", denominados, muy a la americana, como "goma de mascar", los "Bang-bang", de menta y fresa y los que venían en cajas duras y se denominaban simplemente "chiclets". Evidentemente hubo muchos más nombres, un listado que se ha ido alargando con los años; seguro que nos traen a unos cuantos un montón de recuerdos, esos tiempos en los que nos confomábamos con esas chucherías de tamaño pequeño y sabor efímero, mucho más asequibles que los móviles, las "play" y demás cachivaches, y puede que, cuando menos, no tan deformativos.



12 comentarios:

Anónimo dijo...

Era NIna,no niña ,los chicles
Saludos

Modestino dijo...

Tienes toda la razón: lo rectifico.

casilda madrigal dijo...

Es increible que un post sobre chicles me haya traido tantos recuerdos de una pequeña ciudad de provincias , a la salida del colegio pidiendo imagino que sería una pseta para comprar un chicle Nina , bazooka o clipper, y luego tardes maravillosas de juegos, donde la tv ocupaba el tiempo de tomar un bocadillo ....vamos que a lo mejor va a ser verdad eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor...
Un saludo y sobre todo pues nunca es tarde para desearlo Feliz año

Modestino dijo...

Feliz año, Casilda ... queda claro que soy de una época anterior, pues los chicles clipper ya me pillaron mayor.

Anónimo dijo...

Había unos, creo que en la misma época, redondos que tenían como tres ruedas o cuerpos, que compartías con los demás mordiendo cada uno una de esas ruedas, con el consiguiente tráfico de babas. Pero nunca nos pasó nada. Pero no consigo recordar el nombre.

susana dijo...

A mí me encantaban las máquinas de bolas de chicle.:) Un beso.

susana dijo...

A mí me encantaban las máquinas de bolas de chicle.:) Un beso.

Modestino dijo...

Esos chicles redondos eran de Bazooka:

http://chuchelandia.es/blog/wp-content/uploads/2012/01/ULTIMOS-BAZOKAS_1979.jpg

http://3.bp.blogspot.com/-NRLDvV543O0/T9MA60ge-VI/AAAAAAAAAhc/TH_Z8HO9Lh4/s1600/chicle-bazooka.jpg

Eran esos, no?

Anónimo dijo...

Hoy esperaba tu entrada de Manuel Mota ,diseñador de Pronovias

Modestino dijo...

La verdad es que no sabía de Mota nada hasta la noticia de su dramática muerte.

tomae dijo...

El chiste de nuestra época era el del gangoso que entra en una tienda en una tienda de golosinas ...

-¿Me da chinco chiclets?

- ¿¿¿ Cheiw ??? (le contesta el dependiente)

No cheiw no!!!... he dicho chinco!!!

Escrito no tiene mucha gracia, pero contado por Arévalo seguro que sí.

Aclaraciones:

En negritas la voz del gangoso

Cuando el dependiente le contesta "cheiw" se refería a la marca, pero el gangoso cree que le contesta diciendo "6" :)

Buen Finde a todos ...


Modestino dijo...

Explicando chistes ... parece catalán .. :):):)

Es como el ganfoso que entra en la farmacia y pide Sal de Fruta, el dependiente le contesta: "Eno?" ... y el gangoso responde indignado "Hombre, no va a ser acío"