27 de junio de 2010

Cumbre en Toronto



Toronto es un sitio que suena a lejano ... a los españolitos semieuropeos como yo, pues imagino que si viviera en Québec u Ontario no me lo parecería tanto. Allí han acudido los líderes del G8 para dedicar unos días no sabemos si a la meditación, a la discusión o incluso a alguna juerguecilla más o menos sana. Como he de confesar que de relaciones y política internacional no puedo hacer valoraciones serias de lo que allí se trata, aunque me he informado y he averiguado que el grupo lo componen un grupo de países industrializados cuyo peso político, económico y militar es muy relevante a escala global; conformándolo Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia. Al parecer a las reuniones también acude un representante de la Unión Europea y no sabemos si Montilla se estará planteando enviar algún meritorio como observador, aunque ya se sabe que este tipo de planes suelen ser boicoteados desde una oficina siniestra ubicada en Madrid.

A veces me pregunto si cuando Obama, Sarkozy o la Merkel se encuentran se preguntan cariñosamente por sus consortes e hijos o la operación de cataratas de la suegra o incluso al propio presidente francés o a Berlusconi se les hace alguna chanza por la rápida e imprevista eliminación de sus respectivas selecciones del Mundial de Sudáfrica. Imagino, eso sí, que los encargados del protocolo irán de culo para que nadie se sienta ninguneado, cada cual ocupe el lugar correspondiente en las fotos de grupo, sus respectivas habitaciones sean las adecuadas, caprichitos incluidos y todos estos próceres puedan regresar a sus respectivos países con su ego sano y salvo.

Si uno observa la foto que encabeza mi post -aunque lo parezca no es la cola de la "toilette"- se dará cuenta que en el grupo destacan tres personajes de altura física notable: el presidente Obama, quien anda por lo visto en horas bajas y ya ha comprobado eso de "¡cuán presto se va el placer!" y de que "cualquier tiempo pasado fue mejor", el primer ministro canadiense Stephen Harper, con su aspecto de buen chico y el novel premier británico David Cameron, quien en la foto parece, como le pasaba en sus principios a Julio Iglesias, no saber donde poner las manos.

Nótese la postura del japonés Naoto Kan, quien parece frotarse las manos, no sabemos si por haberle conseguido colocar una cámara fotográfica o un "Seiko" a su vecino de habitación o porque se está felicitando por la decadencia que observa en occidente y se prepara para extender el imperio del sol naciente hasta las mismas playas de la Costa del Sol. A su lado Berlusconi con su habitual pose de pasar de todo, riéndose de su padre y del resto del mundo y casi seguro que maquinando maldades de todo tipo, porque los italianos no suelen llegar primeros, pero acostumbran a arrimar el ascua a su sardina con una habilidad antológica. Mientras tanto el pobre Nicolás Sarkozy parece como aplanado, y es que todo apunta a que los días de vino y rosas con la Bruni ya son pasado perfecto y el horno político-económico tampoco anda para bollos, vamos que ya no se sabe si es el máximo mandatario del país de la "grandeur" o se ha quedado en el "pequeño Nicolás"; a su lado la Merkel se nos muestra fondona, imperturbable como buena teutona y ejerciendo de maruja madureta del grupo. El octavo es el presidente ruso Dmitry Medvedev, hombre impecable de aspecto, aunque, ¡quien te ha visto y quien te ve¡, ahora los rusos ni mandan ni asustan tanto.

Y la vida sigue, porque en la actualidad da la impresión de que a casi todos importa más lo que ocurre en Sudáfrica, unos para llorar su despedida y otros para seguir alimentando las ilusiones. El mundo gira y los jefes-jefones de los países más importantes se vuelven a juntar, se hacen fotos, se alimentan e, imagino, toman decisiones, que sean para bien y que, por una vez, acierten.

4 comentarios:

veronicia dijo...

Toronto me suena lejano...Con su reunión anual del grupo de los 8 los representantes de 8 países que se autoproclamaron en su día los más poderosos, toman decisiones pero no las pueden llevar a cavo si no es presionando a través de sus propias políticas... que risa... con las que les está cayendo y ellos disimulando... incapaces en sus países pretenden vendernos una figura de unión girando al mundo

Por otro lado hace cuatro días teníamos en Sitges a los del Grupo Bilderberg, que con ese nombre tan rimbombante que sacaron del primer hotel en que se reunieron por lo visto son realmente los que manejan la influencia y el dinero, así en directo... los que en un mundo tan globalizado defienden sus intereses, los que si hacen caer la bolsa o influyen en el precio del crudo...

Y donde estamos el resto del mundomundial donde nos llegue la señal de televisión; pues viendo el Mundial de fútbol que según los antropólogos es una forma simbólica de guerra;
Sudáfrica está más cerca para cualquiera en este planeta tierra que todo lo anterior.

Modestino; cuando me siento tan impotente ante este mundo pienso que todos ellos van a tener que responder por sus actos.

Modestino dijo...

Te agradezco un comentario tan extenso o acertado tras pasarse mi entrada todo el día en solitario.
Efectivamente, tendrán que dar cuenta, todos deberemos hacerlo ...

veronicia dijo...

Hubiera escrito con el desayuno... pero esta mañana no ha habido desayuno, cosas de la guardia en domingo, jajaja
Y por eso ha llegado mi comentario un poco tarde.
Un abrazo!
PD: Luego estaba pensando en esas juerguecillas más o menos sanas... A Berlusconi lo veo apuntándose a todas y esperando que se marche la Sra. Merkel para comentar cosas "más profundas"... Es la condición humana.

Modestino dijo...

Que Berlusconi siga ganando elecciones es algo digno de estudio.